Entra en mi y se va apoderando de mis sentidos,
de a poco comienzo a comportarme de una manera inusual,
lloro, siento ganas de dormir y jamas despertar,
pero al contrario... mis ojos no logran el sueño conciliar.
Esto se va haciendo parte de mi,
camina conmigo, me lleva a soñar,
a soñar despierta, a recordar,
aquellos momentos que creí había dejado atrás.
Me fastidia, ya no quiero su compañía,
quiero expulsarlo, quiero que se vaya!
pero se cubre con mi piel, y se hace fuerte
y ya no quiero, ya no quiero sentir este dolor...










